lunes, 19 de noviembre de 2018

La noche empieza para Leda


Leda va camino del cuartel general, ha recibido un mensaje urgente del sargento Rafa, han descubierto una emisión pirata y ella y su unidad tienen que ir a inspeccionar la zona.
Conduce pensando en sus cosas. Hace tres meses que no ve a su marido, está de misión diplomática en el extranjero. No se puede decir que le eche de menos, aunque tampoco es mal chico, se conocen desde pequeños. Fue un matrimonio decidido por el padre de Leda, y ella simplemente se resignó a aceptar. Está preocupada porque hoy su asistente casi descubre su tesoro. Leda guarda una cajita con una foto y un carta de su novio de la adolescencia, lo único que le queda de él. Ha intentado en vano ponerse en contacto con algún viejo conocido de la resistencia, para averiguar qué le pasó realmente a Jon.
Ensimismada, ni siquiera se da cuenta de que ya ha llegado al cuartel general y el soldado de la puerta le está hablando:

Soldado: Tiene que enseñar su identificación.
Leda: Ah, sí, perdone, aquí mismo la tengo (enseña su carnet).
Soldado: oh, la hija del coronel Fernández, su padre es un ejemplo a seguir para todos nosotros.
Leda: Sí, bueno, perdona, han llamado con urgencia a mi unidad, si no le importa...
Soldado: Sí, por supuesto, perdone, puede pasar. Le advierto que esta noche hay luna llena.
Leda: Gracias, buenas noches.

Después de ponerse el uniforme y de preparar las armas para la misión, se dirige a la sala de reuniones para recibir las órdenes...cuando un pensamiento la asalta: ¿luna llena?, ¿qué ha querido decir?

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