Es casi medianoche y estoy a punto de acabar mi turno. Han
sido las doce horas más aburridas de mi vida. No ha pasado absolutamente nada
en el cuartel general. Hace ya tres meses desde que la resistencia mostró
signos de poder llevar a cabo un ataque significativo. Esta guerra civil ha
acabado y la hemos ganado nosotros. El gobierno ya podría empezar a bajar
marchas y eliminar estos turnos interminables. Mi mujer me ha estado mandando
mensajes toda la noche para que vuelva a casa cuanto antes, pero está claro que
eso no es una opción. Uno no se ha labrado esta carrera militar en tan poco
tiempo pidiendo horas libres constantemente.
Estoy a punto de salir de la oficina cuando de repente nos
llega un aviso. Un grupo de la resistencia ha empezado a retransmitir por un
canal de radio pirata. Parece ser que me va a tocar hacer unas horas extras y
ocuparme de esta situación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario